"El escritor es un ingeniero del alma"

jueves, 13 de enero de 2011

The end.

Aquí, sentada en este desolado parque, rodeada por la más áspera tranquilidad ando pensando mientras una gélida brisa acaricia mis cansados y húmedos ojos. Se fue dejando atrás unas frías palabras y el sabor amargo de un amor. Aun recuerdo su pálida piel al sol, y sus profundos ojos verdes en los que me perdía. Me prometió el cielo y las estrellas y al final solo dejo una oscura noche llena de lluvia. Al irse sentí como se llevaba los latidos de mi corazón, mi aliento... Se llevo las ilusiones, las esperanzas y solo me dejo nostálgicos recuerdos y la promesa de Roma. Durante algunos meses tuve la pequeña esperanza de que regresara con una disculpa y algo de amor pero lo único que hizo fue volver para devolverme un corazón desangrado y un aliento vacío… Hoy, en esta gélida noche ando perdida buscando los restos de aquellas cenizas que dejo al echar a arder mis sentimientos. Una mirada vacía suya me hizo mas daño que cualquier palabra.

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