
El otro día estaba observando como mi prima de tan solo 2 años cogía un vaso de leche y lo llevaba hasta la mesa, luego fue a por una cuchara a la cocina para moverlo. Al moverlo se le derramó algo de leche y tuvo que de nuevo a la cocina a por una servilleta. Después de ir a por la servilleta y limpiarlo se dispuso a beberse el vaso de leche pero al levantarlo se derramó toda la leche en la camiseta. Justo cuando parecía que iba a empezar a llorar miró el vaso, luego su camiseta manchada y empezó a reírse. Parece una tontería pero a veces, los mas pequeños son los que mas cosas tienen que enseñarnos. De esta historia me quedo con la parte en la que cogió el vaso, lo limpio y dijo: ponme mas leche por que YO QUIERO INTENTARLO OTRA VEZ.
(L).
ResponderEliminar